TEDx Cuauhtémoc

Entrevistar a Estela, la abuela más famosa del mundo

To interview Estela, the most famous grandmother in the world

Cuando empecé a concebir mi evento TEDx, hace ya casi un año, supe que quería a Estela como speaker. Entonces era un sueño... ¿Sería posible? ¿Estaría dispuesta a hablar en una conferencia TED? ¿Le parecería superficial o banal? Como tantas otras cosas que he hecho en la vida, pensé: el NO ya lo tengo, apostemos por el SÍ.

When I started planning my TEDx event almost a year ago, I knew I wanted Estela to be one of my speakers. Back then it was just a wish, and I wondered if it was possible at all. Would she be willing to speak on a TEDx conference?, or will she consider it to be superficial or not important? However, like many things I have done in my life, I decided to bet on the possibilities of success.

Busqué, junto con mis amigos, a personas que la pudieran conocer más de cerca, intentando responder a las preguntas implícitas de qué tan accesible y qué tan abierta sería esta mujer, que tanto pero tanto admiro desde hace tantos años.

Along with my friends, I searched for people who might be close enough to her, with the aim of assessing how accessible and open this woman -whom I looked up for so many years- really was.

Mi querida amiga Gabi me acompañó en este camino. Desde el mes de enero escribimos correos, buscamos contactos indirectos y nada. Sin respuesta. En Semana Santa viajé a la Argentina a visitar amigos, parientes, lugares especiales... Bajé del avión, me encontré en Ezeiza con Gabi, saqué de mi maleta la carpeta con la propuesta impresa, y fuimos sin siquiera dejar maletas a la casa de “las abuelas”. Nos atendió Pablo, su secretario personal, y nos escuchó. Por mi historia familiar –mi hermana Hebe desaparecida– yo tenía algo en común con Estela. Luego de una conmovedora, y reconozco, algo lacrimógena entrevista, logramos convencer a Pablo de qué tan importante podría ser la historia de Estela, y la historia de las Abuelas en este México de hoy. Salimos sin un no, pero tampoco con un sí.... “Hablamos en junio o julio y vemos posibilidades”.

My dear friend Gabi walked this path along with me. Since January we started writing emails and searching for indirect contacts, but nothing happened. There was no answer. Later on, during Easter, I traveled to Argentina to visit some friends, relatives and special places. I got off the plane and met up with Gabi at Ezeiza. I remember taking out of my suitcase a printed proposal, after which we both headed directly towards Abuelas house (Grandmothers of Plaza de Mayo headquarters). We were received by Pablo, the personal assistant, who kindly listened to us. Because of my personal background –my sister Hebe disappeared too- I had something in common with Estela. After a very moving interview, we managed to convince Pablo of how important Estela and Abuelas history would be for a mexican audience, given the current situation of their country. At that moment we were not given a clear answer on the possibility of an interview, we were just told “Let’s get in touch in June or July and see what happens."

Lo hice, y conseguí finalmente, luego de muchos llamados, una entrevista para julio con mi admirada Estela. Estaba feliz. El día de mi viaje, con mi pase de abordar emitido y a 90 minutos de salir rumbo al aeropuerto, recibo un correo que me anunciaba que Estela estaba en cama, con una fuerte gripe, y que era imposible la entrevista. Ese día lloré. No porque me hubiesen cancelado sino porque para mí era un viaje cargado de significados. Finalmente, nada que una caminata en el parque y un poco de aire fresco no pudieran aliviar.

I did, and after many calls, I finally had the chance to have an interview with Estela, whom I deeply admire. I was thrilled. On the day of my journey, with my boarding pass ready and 90 minutes before heading towards the airport, I received an email telling me that the interview was cancelled because Estela was in bed with a bad flu. That day I cried. Not because of the cancelled interview, but because it was a trip full of meaning. At the end of the day, fresh air and a walk on the park made me feel much better.

Unos días después recibí un correo anunciando nueva fecha: 13 de agosto. Cambio de pasaje, arreglos de agenda. La ilusión seguía en pie. Mi viaje estaba programado para el 8 de Agosto, a fin de estar desde días antes en Argentina.

A few days later, I received another email with a rescheduled date for an interview: August 13th. I changed my ticket and made some arrangements. I had this feeling of hopeful anticipation. My trip was planned for August 8th because I wanted to be in Argentina some days before.

6 de agosto: me llama Valeria eufórica: –Marce, te enteraste? – No, ¿de qué? – ¡Apareció Guido!

August 6th: I received a call from an ecstatic Valeria, “Marce, have you heard already?”, “No, what?”, “Guido appeared!”

En ese momento tan inesperado, de repente una alegría inmensa volvía a interponerse en mi tan ansiada entrevista. También lloré, pero de alegría, de orgullo, de una emoción increíble. Escribí un correo de inmediato a Estela, felicitándola y poniéndome a sus órdenes para reagendar la entrevista. En esos días era imposible hablar con Abuelas: los teléfonos ardían. El suceso estaba en los noticieros de prácticamente todo el mundo. A los dos días conseguimos nueva fecha y horario: 22 de agosto, 14 horas. Viajé y esperé la fecha y hora indicados.

All of a sudden, a totally unexpected joy stood in the way of my long awaited interview. I cried again, but tears of joy, pride and amazing excitement. I immediately wrote Estela an email to congratulate her, and to let her know I was available for any reschedule. During those days it was impossible to communicate with Abuelas because telephones were overflowing with phone calls, since the occasion made it into worldwide news. Two days later we scheduled a new date: August 22nd at 2 in the afternoon. I traveled and waited for the day.

Finalmente llegó el día. El clima en la casa de las Abuelas era distinto: no era sólo que esta vez nos esperaban, la gente iba y venía con otro ritmo. Pablo me contó que desde la restitución de Guido han recibido casi 1000 consultas, y obviamente permanentes llamados de prensa, felicitaciones, invitaciones, en fin… Eso es un estallido, una explosión inusitada de vida. Argentina durante unos días fue una fiesta y ahí estaba el alma.

The day finally arrived. The mood at Abuelas house was different: not only were they waiting for us, but people would come and go with a different pace. Pablo told me that after Guido’s identity was restored, they had received over a thousand calls from the press, among several congratulations and invitations in what appeared to be a rare spark of life. For some days, Argentina celebrated, and Abuelas house was inhabited by the very soul of this celebration.

Montamos los equipos, cámaras, sonido, y estábamos listos. Pablo bajo a anunciar que sólo faltaba la llegada de Estela. Dos minutos después escuchamos gritos de felicidad y todos los que estaban a nuestro alrededor, en el segundo piso de la casa, bajaron corriendo: algo había pasado. Pasaron unos 10 minutos eternos, yo temí por mi entrevista, pero todos en el equipo de filmación supimos de primera mano lo que se confirmó pocas horas después en conferencia de prensa: ya estaba restituida la identidad de la nieta #115.

We set up the sound and filming equipment. We got ready, and Pablo told us that we were only waiting for Estela. Two minutes later we heard a burst of happiness and everyone around us went downstairs (we were on the second floor). Something had just happened. Ten eternal minutes passed by, and I was afraid for my interview, but my crew and I knew firsthand what was later confirmed in a press conference: the #115 grandchild identity was restored.

En medio de tantas emociones, nervios, alegría, miedo, admiración, todo revuelto en todos los corazones de los que esperábamos el momento de comenzar la entrevista – todos debidamente munidos de pañuelos de papel – se presentó Estela.

In the midst of an emotional turmoil, nerves, joy, fear and admiration, all mixed within the hearts of those who were looking forward to start the interview –with our disposable tissues at hand-, Estela arrived.

La imaginaba tal vez un poco más alta, pero no tan hermosa, porque Estela es muy hermosa: es una presencia totalmente presente. Aunque me la había cruzado un rato antes en medio de los preparativos, la saludé tímidamente sabiendo que ése todavía no era mi momento. Ella estaba atendiendo otro asunto. Cuando por fin estuvo para nosotros, se sentó obediente en la silla que le teníamos preparada, pidió unas pocas indicaciones técnicas sobre la filmación, y se entregó totalmente a mis preguntas. Se me hizo un poco un nudo en la garganta, me salía la voz bajita y tranquila, como si fuese un monje zen, cosa que consta disto mucho de ser. No podía creer estar finalmente haciendo mis preguntas, pensadas y repensadas durante tantos meses, con los consejos de tantas personas que participan de una u otra forma en nuestro equipo, ya sean voluntarios, y también un primo documentalista que me ayudó con sabios consejos.

In my mind I had pictured her a little taller, but not that beautiful. Actually, Estela is quite beautiful: a totally present being. I had met her before while we were preparing. I greeted her bashfully, knowing that my time with her was yet to come and that she was busy. By the time she was with us, she sat on the chair we had prepared for her. She asked for a couple of technical instructions for the filming and, finally, became completely engaged with my questions. I felt a lump on my throat, and my voice came out smooth and calmed, as if I were a zen monk, which I am definitely not. I could barely believe I was already making those questions I shaped and ruminated on for so long, always following the advice of people of the team, volunteers, and even a cousin who helped me with his wise suggestions.

Estela me hablaba pausada, con esa mirada cambiada, nueva, con un brillo único probablemente renovado poquitos días atrás. Argumentaba con sus palabras, con sus ojos y con sus manos. Todo lo que me contaba, la historia de su vida, y la historia de su lucha, era y es conmovedor y estimulante. Casi 40 años de lucha en 26 minutos de entrevista.

Estela’s voice pace was measured, with a new and unique brightness that sparkled on her eyes, probably as a result of the previous days. She developed her thoughts with words, but also with her eyes and hands. Everything she said, the story of her life, her struggle; was and still is, very touching. Almost 40 years of struggle summarized in a 26 minute interview.

Tener a Estela enfrente mío, respondiendo a mis preguntas, era un sueño. Poder traerla a México (aunque fuese en un video) es la realización de ese sueño, que de alguna manera reparaba un poquito mi propia historia, alimentándome a través de la de ella.

Having Estela answering my questions, being able to talk to her face to face, was a dream come true. And having the chance to bring her to Mexico (virtually at least), was the culmination of a dream that somehow mended my own story, by nourishing my heart with her story.

Estar ahí, ese día en particular, resultó una experiencia que jamás olvidaré.

I will never forget how it felt being there that day.

Con certeza toda esta emoción que hoy les comparto se reflejará en la presencia virtual de Estela en TEDx Cuauhtémoc, ya este muy cercano 6 de septiembre, ¡anímense y súmense con nosotros!

I am sure that the excitement I am now sharing with you will be reflected on the virtual presence of Estela in TEDxCuauhtémoc. September 6 is around the corner so, come and join us!