TEDx Cuauhtémoc

Jóvenes maestros

Suelen decir, las buenas lenguas, que si el alumno está listo aparece el maestro...

En mí infancia siempre me molestaban los prejuicios de los adultos (aunque en ese tiempo no sabía que se llamaran así). No era agradable que, por ser más chico, aseveraran que no sabías nada.

Con el paso de los años me percaté de que la edad sin duda te enseña muchas cosas, pero, a la vez, la edad no es en sí la que te proporciona los conocimientos. La información está ahí. Lo difícil es que los seres humanos lleguemos a apropiarla. No es fácil construir conocimiento partiendo de la información.

Sin duda, no es común imaginar que el “gran maestro” en la cima de la montaña sea un joven. Sí, es claro, todos creemos que al pasar de los años sabremos más cosas en contraste con los que apenas comienzan el recorrido. Pero, en mi corta vida, he oído decir a la mayoría de mis maestros que se aprenden muchas cosas de los alumnos y nunca dejan de aprender; que cada generación es distinta. Aquí empieza la circularidad del conocimiento, el maestro enseña, pero también toma cátedra.

Las personas aprendemos de las situaciones que se presentan en la vida. Ahora bien, si ‘tomáramos’ como muestra a dos personas (las que sean) de la misma edad; de diferentes estratos sociales; diferentes países; incluso, aunque tomáramos a unos gemelos de la misma familia, veríamos que ambos saben y han apropiado cosas distintas. Esto sucede porque en su vida han enfrentado obstáculos distintos, e incluso teniendo la misma edad y el mismo ambiente, pueden tener nociones divergentes. Las decisiones nos forjaron, a todos, a través del tiempo.

Entonces, ¿por qué cerrarnos a creer que sólo las personas adultas pueden dar sabios consejos, o que la verdad, “casi absoluta”, se obtiene mientras más se crece? Sí, es claro que mientras más años pasan más posibles experiencias puedes haber vivido, no lo niego, pero también puedes vivir mucho tiempo y no aprender las mismas cosas que aprende alguien a corta edad. Depende de muchas cosas, entre ellas el contexto.

Es tiempo de sentirnos alumnos, sin importar quién sea el maestro abrir las mentes y recordar que podemos aprender de cualquier persona a nuestro alrededor. Los chicos de Robotix JetMars: Pepe, Rafael y Héctor, demostraron que la edad no es impedimento para crear grandes cosas. Sin duda, han vivido cosas que no muchos han experimentado. Porque las decisiones efectuadas en su vida son distintas a las nuestras. Llegar a participar en un concurso de la NASA y obtener un reconocimiento de segundo lugar a los 11 años es un proyecto que yo, en mi realidad, no hubiera creído posible.

Sí, con ejemplos así, no es nada difícil comprender que los maestros de la montaña están en todas partes, sólo nos falta quitar los prejuicios de las canas, la barba larga y las arrugas como signos de la única sabiduría. Poco a poco iremos ampliando la idea de que el tiempo no es el maestro, los verdaderos maestros son las personas que viven y se apropian de las situaciones dentro de ese tiempo.